sábado, 18 de abril de 2009

El corazón del ñame, solo lo conoce el cuchillo.


Somos lo que somos, no más, no menos...

Lo que expreso en este dibujo es un reflejo de mis temores naturales ante la pérdida de la salud.

 La ocasión, ha sido la intervención de la que fui objeto un día como hoy hace un año. En ese entonces, las manos prodigiosas del Ché Cimarrón, expertas en todo, pero más en esto, procedieron a investigar mi situación cardíaca y determinó que había que actuar  más profundamente  y corregir varias obstrucciones coronarias, lo que  más adelante se hizo con éxito y satisfacción para todos.

 Para mí, dentro de mi mundo, no fue fácil asimilar esta realidad, aún rodeado del cariño y compresión familiar y profesional del que privilegiadamente gocé,  pues el informe preliminar no era muy halagador….

Saber un poco en este caso, es peor que no saber nada, pues uno razona sin lógica y sin base objetiva, producto de la situación emocional que envuelve al paciente en estos casos.

Este día, mientras se preparaba el escenario quirúrgico, gocé y sufrí de los últimos minutos, sobre el escritorio del Ché y a las 2:30 pm en su talonario y con su lapicero, dibujé un ave en paz, una paz perturbada por la realidad inminente de lo desconocido y sobre esa paz reflejada, coloqué un cartucho encendido cuya mecha vivaz y rápida se acerca inexorablemente al depósito inmóvil de pólvora que en poco tiempo estallará arrojando el informe señalado y por otro lado destruyendo al animal.



Luego del procedimiento se me ocurrió pintar esto:

 

Que es una persona en paz verdadera y recuperada, por ello quiero dar gracias a JESÚS, a quien estoy empezando a conocer, a mi esposa e hijos, mi Mamá Delia, mis hermanos  y al mago de la angioplastia Dr. José Miguel Pantaleón  (El Ché Cimarrón).

lunes, 6 de abril de 2009

Directo a Jesús


El pez como símbolo cristiano, es de todos conocido, sus diferentes significados, la asociación directa que se hace del pez con Jesús, y lo que el pez o la pesca representa para el y sus discípulos.

Jesús, en Lucas 5:8-10 dice a Pedro: “No temas, desde ahora serás pescador de hombres” Estas palabras de Jesús, son por el asombro de Pedro y su incredulidad por la abundante pesca que Jesús les hizo conseguir después de toda una noche sin lograr nada.

Pero yo no quiero dar clases bíblicas, solo quiero mostrar un pez, que he conseguido y construido en esta semana santa. El cual le he puesto el nombre de “PEZESPINO” Nombre este muy consecuente con la figura y que está hecho en una madera liviana, blanda, llamada Marupa, de procedencia brasileña, y adornado con docenas de espinas de Pino de teta, Jabilla, Limón y Naranja. El ojo, está hecho con semillas de “Peonía” de color rojo intenso y en el centro una semilla de “chorote” el cual es muy escaso, y de un rojo carmín pálido.

El pez y las espinas van juntos, y por estas espinas exteriores, el pez debe manejarse y consumirse con mucho cuidado. Recordemos que JESÚS el abanderado del amor y la justicia, fue víctima de las espinas durante su trágica y agónica muerte.

 



 

 

La cruz es otro símbolo cristiano, quizás de mucha más popularidad que el pez, dado que sobre ella y clavado en ella fue donde el hombre más grande que haya pisado la tierra expiró. También quiero mostrarles el dramatismo de una cruz  vacía, también llenas de espinas y dónde podemos imaginar el sufrimiento humano al máximo, y avergonzarnos de ser culpable de causarlo.

Esta cruz está compuesta de 2 brotes jóvenes de naranja, con sus espinas naturales, simplemente pulidas y resaltando su peligrosidad.

Al pie de la cruz y sobre su base, he colocado espinas verticales en forma de V, formando un camino en cepo ineludible hacia la cruz, como ven, JESÚS, el poderoso señor del bien, no está en la cruz…… Ha resucitado!!!









Pd: A mi cristiana mamá Delia......